12 Sep Alergólogo en Barcelona: el asma grave y el deporte sí pueden ser compatibles
Si hay un falso mito que acompaña al asma y que nuestro alergólogo en Barcelona escucha casi a diario es que las personas que padecen esta patología respiratoria no pueden practicar deporte. Pero nada más lejos de la realidad. De hecho, con el plan de acción para el asma adecuado, no solo es posible, sino que resulta beneficioso. Tanto es así que muchos atletas de élite, incluso ganadores de medallas olímpicas tienen asma y destacan en sus disciplinas. Y aunque es cierto que algunas personas asmáticas pueden encontrar desafíos en deportes que requieren un esfuerzo continuo sin pausas o en condiciones climáticas frías, esto no significa que esos deportes estén fuera de su alcance. Por eso, hoy vamos a desterrar este falso mito y ahondaremos en las bondades del deporte.
La importancia del plan de acción
Un plan de acción para el asma es un documento personalizado que la persona que padece esta enfermedad elabora junto con su médico alergólogo en Barcelona para gestionar mejor la enfermedad. Aquí se incluyen instrucciones sobre el uso diario de medicamentos, la identificación de síntomas en diferentes etapas y los métodos para evitar desencadenantes. También detalla qué hacer en caso de emergencia y proporciona información de contacto médico.
La importancia de seguir un plan de acción radica en su capacidad de mantener el asma bajo control, prevenir crisis asmáticas graves y permitir llevar una vida activa y saludable. Al tener un plan bien definido, los síntomas se reconocen y tratan en plazo, lo que reduce el riesgo de complicaciones y otorga la confianza necesaria para participar y disfrutar de las actividades diarias entre las que se incluyen, claro está, las deportivas.
Los beneficios del deporte ‘bien practicado’
No es necesario aspirar a ser un atleta profesional para disfrutar de los beneficios del deporte. El ejercicio regular mejora la forma física y ayuda a mantener un peso saludable. Además, fortalece los músculos pectorales, cruciales para la respiración, lo cual es especialmente beneficioso para personas con asma.
A nivel emocional, el ejercicio físico libera endorfinas, sustancias que favorecen la sensación de felicidad y tranquilidad. También mejora la calidad del sueño y puede ser un apoyo contra la depresión, ya que sentirse fuerte y con energía contribuye a una autopercepción positiva.
Pero para disfrutar de estas ventajas, hay que practicarlo con seguridad, con el asma bajo supervisión médica. El especialista en alergología puede recomendar la intensidad del ejercicio físico y el tipo de deporte que puede seguir el paciente asmático y detallarlo en el plan de acción mencionado anteriormente. Por ejemplo, hay que tener muy en cuenta las dosis diarias de los antiinflamatorios prescritos y tener siempre a mano un medicamento de alivio rápido, especialmente durante los entrenamientos. De hecho, algunas personas con asma inducido por el ejercicio (AIE) necesitan medicarse antes de hacer ejercicio para prevenir crisis asmáticas.
El alergólogo debe estar al tanto de cualquier nueva rutina de entrenamiento por si hay que hacer cambios en el plan de acción o reforzar algunas precauciones como:
- Evitar entrenamientos al aire libre cuando los niveles de polen o moho son altos.
- Usar una bufanda o pasamontañas en invierno.
- Respirar por la nariz en lugar de la boca durante la práctica del ejercicio.
- Realizar adecuadamente ejercicios de calentamiento y enfriamiento.
– Informar al entrenador o al centro deportivo al que acude con frecuencia para que comprendan las necesidades del paciente y sepan qué hacer en caso de una crisis asmática.
Practicar deporte siendo asmático no solo es posible, sino que también puede ser altamente beneficioso. Con un buen plan de acción y una comunicación constante con su alergólogo en Barcelona, no solo podrán practicar su deporte favorito, sino que también mejorarán su salud física y emocional.